Fotografía: Alisson Vargas | Cocha Sk8
Redes sociales y estacionalidad: el motor
del negocio
¿Se puede vivir del skate en Cochabamba? La
respuesta es sí, pero con estrategia.
El administrador de Chaos Urban —quien también
practica skate desde hace ocho años— explica que la rentabilidad depende en
gran medida del movimiento constante en redes sociales, que funcionan como su principal
vitrina y canal de ventas.
Entre sus productos más demandados destacan las
patinetas armadas de la marca Urban Chaos. Sin embargo, como en cualquier
emprendimiento, existen temporadas marcadas:
Época baja: Las ventas disminuyen a mediados
de año.
Época alta: A finales de año, especialmente en
Navidad, los ingresos aumentan significativamente.
Importaciones y logística: los principales
desafíos
Al depender de productos importados desde
Estados Unidos, el negocio enfrenta constantes dificultades logísticas.
“Actualmente tenemos problemas con los envíos a
nivel nacional. No podemos mandar productos por tierra y eso nos afecta
bastante, porque trabajamos con clientes de todo el país”, explica el
administrador.
La falta de transporte terrestre obliga a recurrir
al envío aéreo, lo que implica largas filas, mayores costos y retrasos en la
distribución.
El parque Ollantay: fruto de la autogestión
El crecimiento del skate en Cochabamba no ha sido impulsado por políticas públicas, sino por la organización de la propia comunidad. El parque Ollantay es un ejemplo claro: su construcción fue posible tras siete años de movilizaciones, reuniones y recolección de firmas por parte de skaters y colectivos urbanos como el parkour y el breakdance.
El espacio se consolidó hace seis años, pero
desde entonces no se han desarrollado nuevas infraestructuras similares en la
ciudad.
Más que una tienda: un punto de encuentro
Chaos Urban no se limita a la venta de
productos. También cumple un rol activo dentro de la comunidad, apoyando a
skaters locales mediante la organización y el patrocinio de eventos,
campeonatos y celebraciones como el Día Mundial del Skate, que se celebra cada
21 de junio.
En estas actividades, la tienda incluso llega a
regalar tablas y accesorios, fortaleciendo el sentido de comunidad entre los
participantes.
Con la meta de seguir creciendo y abrir nuevas
sucursales, Chaos Urban proyecta un futuro en el que Cochabamba cuente con más
espacios adecuados para la práctica del skate, consolidando así una cultura que
se mantiene en movimiento gracias a la autogestión y la pasión de sus
protagonistas.
Cochabamba, Bolivia | Por: Edson Huayraje, Marcelo Gonzales
