Aunque hoy es un deporte reconocido a nivel mundial, el skateboarding aún enfrenta estereotipos que afectan a quienes lo practican. En Cochabamba, los skaters continúan defendiendo una cultura basada en esfuerzo, comunidad y perseverancia.
Durante décadas, el skateboarding ha sido una
de las expresiones urbanas más incomprendidas por la sociedad. A pesar de su crecimiento
global y su reconocimiento como disciplina olímpica, muchos skaters todavía
enfrentan prejuicios que los asocian con conductas negativas.
Para entender esta realidad desde adentro, se
entrevistó al skater cochabambino Deybi Antúnez, quien compartió su experiencia
dentro de una cultura que suele ser juzgada por su apariencia.
“Muchas veces la gente piensa que por andar en
skate uno es irresponsable o rebelde, pero no ven todo el esfuerzo que hay
detrás”, explica.
Más que un pasatiempo: disciplina y
constancia
Antúnez destaca que cada truco implica un largo
proceso de aprendizaje. Horas de práctica, repetición constante y múltiples
caídas forman parte de una disciplina que exige tanto preparación física como
fortaleza mental.
Lejos de ser una actividad improvisada, el
skateboarding enseña valores como la perseverancia y la resiliencia. Levantarse
después de cada caída se convierte en una lección que trasciende el deporte.
Una comunidad basada en el apoyo
Otro aspecto clave es el sentido de comunidad.
Contrario a los estereotipos, la escena skater se caracteriza por la
colaboración y el compañerismo.
Los practicantes comparten consejos, celebran
los logros de otros y crean espacios donde la inclusión juega un papel
fundamental.
Falta de espacios y lucha por reconocimiento
A pesar de los avances en su aceptación, el
skateboarding aún enfrenta desafíos, especialmente en relación con la falta de
espacios adecuados.
En muchas ciudades, los skaters son expulsados
de plazas o espacios públicos, lo que refleja una tensión entre la cultura
urbana y la normativa tradicional. Esta situación ha impulsado movimientos que
buscan mayor reconocimiento y espacios dignos para la práctica.
Más allá de los prejuicios
La experiencia de Deybi Antúnez refleja una
realidad compartida por miles de jóvenes. Más allá de los estereotipos, el
skateboarding representa creatividad, esfuerzo y superación personal.
Cada vez más personas comienzan a comprender que detrás de una tabla no solo hay trucos, sino historias de vida y una comunidad que busca ser valorada por lo que realmente es.
Cochabamba, Bolivia | Por: José Miguel Quispe Llave
