EL SKATEBOARDING EN COCHABAMBA: DISCIPLINA, SUPERACIÓN Y EL FIN DE LOS PREJUICIOS

Fotografía: Alisson Vargas | Cocha Sk8

Durante años, el skateboarding fue visto por muchas personas como un simple pasatiempo o una actividad asociada a la rebeldía. Sin embargo, en Cochabamba, una nueva generación de skaters trabaja día a día para demostrar que detrás de cada truco hay disciplina, constancia y una comunidad que sigue creciendo.

Más que un deporte urbano, el skateboarding se ha convertido en un espacio donde niños, jóvenes y adultos encuentran una forma de expresarse, desafiar sus propios límites y construir amistades sobre cuatro ruedas. Aunque todavía persisten algunos estigmas, quienes forman parte de esta cultura aseguran que la realidad es muy distinta a la imagen que durante años se difundió sobre los skaters.

Zeze, integrante de la segunda generación de skaters cochabambinos, explica que no es correcto generalizar sobre quienes practican esta disciplina.

"No se puede juzgar a toda una comunidad por estereotipos. Hoy Bolivia tiene excelentes skaters que entrenan con dedicación y representan al país en competencias de alto nivel."

El crecimiento del skateboarding en el país ha permitido que varios deportistas bolivianos participen en torneos nacionales e internacionales, demostrando que este deporte exige preparación física, técnica, disciplina y muchas horas de entrenamiento.

Pero más allá de las competencias y los trucos, existe una enseñanza que todos los skaters comparten.

Cada caída forma parte del aprendizaje.

En este deporte, fallar una y otra vez no significa rendirse, sino entender que el progreso llega con la práctica. Levantarse después de un golpe, volver a intentarlo y celebrar cada pequeño avance es una filosofía que termina trasladándose también a la vida cotidiana.

Para la comunidad skate de Cochabamba, la tabla no solo sirve para recorrer las calles o aprender nuevos trucos. También representa perseverancia, compañerismo y la capacidad de superar obstáculos, valores que poco a poco están ayudando a romper los prejuicios que durante años rodearon al skateboarding.

Hoy, más que desafiar la gravedad, los skaters cochabambinos desafían las ideas preconcebidas sobre su cultura, demostrando que detrás de cada salto existe esfuerzo, compromiso y una pasión que sigue impulsando el crecimiento del skate en la ciudad.


Cochabamba, Bolivia | Por: Axel Azurduy

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